Nosotros, los jóvenes, aquellos que solo somos los de la era de la tecnología…
¿estáis seguros?
Por la mañana nos levantamos temprano para pasar 6 horas sentados
en unas sillas que al final pueden llegar a ser un verdadero incordio.
Al sonar la campana estamos deseando salir al pasillo para poder estirar las
piernas, aunque a veces levantamos la voz más de lo que deberíamos.
Mientras estamos en clase de vez en cuando miramos por la ventana, muchos de nosotros con mirada soñadora, deseando poder salir un rato de allí.
A la hora de comer salimos de esas cuatro paredes para ir a casa y seguir trabajando.
Al terminar estamos deseando salir corriendo y despejarnos por fin.
Aunque a veces lo hacemos de una manera un poco asquerosa…
Pero otras podemos hacer verdaderas maravillas, decorando aquellos sitios en los que podemos.
Aunque no estemos trabajando también tenemos nuestras propias herramientas,
que aunque parece que no, cansan un montón, y al final del día estamos deseando podernos
sentar un rato como cualquier otro.
A fin de cuenta todos somos iguales y podemos llegar a darnos unos cuantos empujones para conseguir aquello que nos gusta.
Estos somos nosotros, a pesar de que muchos nos juzgan de no hacer nada os podemos asegurar que más de una vez acabamos verdaderamente cansados. No somos simplemente la era de las tecnologías somos mucho más pero hay que pararse a descubrirlo.